Sus patas robustas le permiten realizar largas caminatas, su cola moviéndose de un lado a otro manifiesta su felicidad, la musculatura y la gran mandíbula los hacen ver imponentes y llenos de fuerza.
Los pitbulls han logrado traer controversias en la sociedad y en el mundo canino. A menudo son considerados como agresivos y peligrosos, mientras que otras personas los ven como leales, cariñosos y protectores con sus familias. La percepción negativa suele basarse en casos aislados y en prejuicios, ignorando la influencia de la crianza y el entorno en su comportamiento.

La realidad es que la agresividad no está determinada por la raza. Diversos estudios sobre el comportamiento canino han demostrado que un pitbull puede ser tan dócil o agresivo como cualquier otro perro, dependiendo de su entrenamiento y ambiente.
Como lo afirma el Animalista Víctor Caicedo, quien se ha dedicado la mitad de su vida a rescatar y ayudar a los animales.
También comentó, “El problema no son los pitbulls, sino el estigma que les hemos puesto. Como cualquier perro, si son criados en un entorno hostil, pueden volverse reactivos, pero eso no es exclusivo de ellos”.
Este pensamiento ha condenado a miles de perros a la eutanasia, privándoles de la oportunidad de recibir el entrenamiento adecuado y vivir una vida plena.

Por esta razón, el veterinario Juan Gabriel Vera Mora, destacado por su labor de 17 años de experiencia. En ocasiones ha tenido que aplicar la eutanasia. Explica que cuando se enfrenta a esa posibilidad, es fundamental considerar los factores cruciales de vida del animal. Juan menciona, que a pesar de hacer los mejores esfuerzos por tratar de concientizar y lograr que los dueños de estos caninos, comprenda que la educación es primordial ante estos animales, debido a que la agresividad de los pitbulls proviene de los factores ambientales o el mal manejo de su comportamiento.
Eso no significa que el perro no tenga un motivo por el cual pueda volver a ser dócil y cariñoso. El veterinario comenta que su objetivo es guiar a los dueños a través de un proceso, para ayudarles a tomar las decisiones correctas y empáticas con sus compañeros caninos.

Briced Rojas, psicóloga especializada en comportamiento animal y humano, explica que, el comportamiento de los perros, incluidos los pitbulls, está influido por diversos factores, como su genética, entrenamiento y entorno. “Los pitbulls, debido a su historia y algunas características físicas, han adquirido una reputación injusta de ser agresivos”.
“Es crucial comprender que ningún perro nace siendo agresivo. La socialización temprana, el entrenamiento adecuado y la relación con sus cuidadores son factores determinantes en su comportamiento. Los pitbulls, en manos responsables, pueden ser perros cariñosos y equilibrados”, afirma la psicóloga Briced Rojas.
Una raza fuerte
La raza pitbull ha sido objeto de malas interpretaciones y creencias, por anuncios y mensajes en diversos y creencias. Pero, desde una perspectivas psicológica, esta estigmatización puede generar un miedo colectivo hacia la raza, influyendo en cómo las personas interactúan con ellos.
Esto crea un ciclo en el que, al ser percibidos como “peligrosos”, los pitbulls son tratados con desconfianza, lo que puede terminar afectando su comportamiento. Esta percepción púbica no siempre se ajusta a la realidad, ya que el comportamiento agresivo de estos caninos no está determinado por su genética, sino por su crianza y el trato que reciben.
Psicología canina
Desde una perspectiva psicológica, el comportamiento de estos caninos está condicionado por su entorno. Si los caninos son criados en un ambiente donde reciben entrenamiento positivo, socialización adecuada y los cuidados necesarios, es mucho más probable que desarrollen un temperamento equilibrado. Al igual que cualquier otra raza, son animales sociales que dependen en gran medida de su interacción con humanos y otros perros para fomentar comportamientos positivos.
En consecuencia, el concepto de un “dueño responsable” es crucial. Los pitbulls, al ser perros fuertes y activos, necesitan estructuras, límites claros y un liderazgo firme. Los propietarios deben invertir tiempo en su entrenamiento y socialización para fomentar una relación equilibrada con su perro y minimizar cualquier comportamiento problemático.
Esta raza suele ser cariñosa, leal y protectora, pero estos rasgos deben ser canalizados adecuadamente para evitar problemas de conducta. Por lo tanto, la psicóloga Briced Rojas aclara: “El problema no está en la raza, sino en cómo se les cría y se les trata”.
Los pitbulls, al igual que cualquier otro canino, reflejan el trato que reciben y el entorno en el que se desarrollan. Aunque han sido injustamente estigmatizados por su supuesta agresividad, es evidente que su comportamiento está más relacionado con la forma en que son criados que con un rasgo inherente. Con dueños responsables que les ofrezcan socialización adecuada, amor y límites claros, los pitbulls pueden ser tan equilibrados y afectuosos como cualquier otro perro.

Sin embargo, unos de los temores más comunes entre las familias y personas respecto a los pitbulls es su reputación. Aunque muchos expertos y numerosos testimonios han desmentido mitos y creencias erróneas sobre esta raza, eso no significa que el miedo haya desaparecido. La razón es que aún existen casos que perpetúan la imagen del pitbull como el “villano” de la historia.
Dayanis Chinchilla se refirió a un caso de tenencia de pitbull. “Logan era el perro más lindo que he visto en mi vida. Era increíblemente amigable y cariñoso, para nada agresivo, aunque sé que mucha gente tiene el estigma de que los pitbulls son peligrosos, pero con Logan no ocurrió eso”.
Añadió además que, la agresividad en los perros depende del trato que reciben de sus dueños. Logan siempre fue tratado con amor y nunca fue maltratado, lo que hizo la diferencia en su comportamiento.
La conducta que algunos de estos caninos demuestran, es porque muchas veces, pueden ser víctimas de maltratos, abandonos o porque son entrenados específicamente para ser agresivos. Muchos dueños los crían para peleas o como perros guardianes, y esto los lleva a ser más violentos y a mantenerse en estado de alerta por autoprotección. Sin embargo, en su mayoría, los pitbulls son considerados perros muy amorosos y protectores, especialmente con sus dueños y los niños.

Infortunadamente, muchas personas desconocen esto, y por ello, cuando ven un pitbull sin bozal en un parque o en la calle, suelen entrar en pánico y mantenerse lo más alejados posible, temiendo un ataque.
La experiencia de algunos dueños, como en este caso, contradice esos estereotipos. Esto demuestra que la agresividad no es inherente a la raza, sino el resultado de cómo son criados. Si maltratas a un perro, no importa su raza, crecerá siendo feroz y siempre estará en alerta para atacar. Pero si lo crías con amor, lo educas correctamente y no lo golpeas, será un animal dulce, cariñoso y protector cuando se le necesite.
Cuestión de educación
En los últimos años, los pitbulls han estado en el centro de numerosos debates sobre su comportamiento y la responsabilidad de los dueños en incidentes de agresión.

“Cuando un pitbull está involucrado en un caso de mordedura, se analizan factores como el comportamiento del perro, las circunstancias del ataque, la responsabilidad del dueño y el historial del animal.”
Pedro Pérez Mojica, abogado especializado en leyes, ofrece su perspectiva sobre la gestión de incidentes legales contra esta raza, destacando los principales factores que influyen en su manejo.
Como lo dice el artículo 108-L de la Ley 746 del 2002 en Colombia “Si un perro potencialmente peligroso ataca a otra mascota, el dueño será multado hasta con dos salarios mínimos mensuales y deberá cubrir los daños causados.” Lo sostiene Pérez Mojica.
Las normas sobre animales varían por países, pero en muchos casos el dueño puede ser considerado responsable si no toma las medidas necesarias para prevenir el ataque, como el uso de bozal o correa en espacios públicos. Por otro lado, las víctimas de mordeduras suelen buscar compensación por daños físicos y emocionales. Esta percepción ha estado marcada por mitos y perjuicios dese años atrás, ya que han distorsionado su imagen ante la sociedad.
Al conocer la verdad sin máscaras sobre los pitbulls y su comportamiento, no solo se desafía el estigma, sino que también se promueve una comprensión más amplia sobre el cuidado y la responsabilidad en la tenencia de mascotas. Puesto que, estos perros como cualquier otra raza, son el resultado de su crianza y entorno.
Redactado por: Yendy Yeheina Rivera Garcia, Andrés Camillo Mayorca Garcia, Yinés Quijano Berbesi. / Comunicadores Sociales de la Universidad de Pamplona